¡No me cierra el vestido de NOVIA!

Hoy les voy a compartir mi estrés del momento…

Como ya pudieron ver el nombre de ésta entrada supongo ya tendrán muy claro de que se trata, así es ¡No me cierra el vestido de  novia!

Para la mayoría de las mujeres tener la boda de su sueños es parte de la historia, en mi caso lo es. Encontré mi vestido de la manera más remota que se puedan imaginar, les contaré y así entenderán mi frustración un poquito mejor.

Estaba en Cancún, México pasando el último mes de mi estancia en México despidiéndome de la familia porque me vendría a vivir a España (en otro post les contaré mi historia). En resumen venirme a España fue porque conocí al chico más perfecto en todos los sentidos y nos enamoramos tanto que decidimos casarnos, pero pequeño detalle, es español. Eso significa que uno de los dos tenía que ceder y por cuestiones de trabajo España era la opción.

Entonces disfrutando mis últimos días en Cancún quedé de ver a una de mis mejores amigas que vive ahí, aquí entre nos es la persona más impuntual del universo, así que como es de costumbre me tenía esperando. No sabíamos muy bien que haríamos, pero quedamos de vernos afuera de un centro de informática donde había dejado mi laptop a reparar. Entre el calor moribundo que hacía y mi desesperación a la espera de su llegada a un lado del centro de informática hay una tienda de vestidos de novia, primero pensé no voy a entrar, no llevo idea ni dinero de comprar un vestido aquí, pero me ganó la curiosidad y las ganas de probarme uno así que me metí.

En cuanto entré como no había clientes las chicas que atienden muy atentas enseñándome los diseños que tenían, los catálogos, los zapatos, todos. Me senté a ver los catálogos porque quería esperar a mi amiga para probarme algún vestido, no iba a dejar de compartir esa experiencia con ella. Ya cuando iba por el segundo catálogo me llama diciendo que por fin había llegado, ¡Vaya, ya era hora! Le dije que entrara a la tienda de novias y se emocionó más que yo.

Por fin a probarme vestidos, me probé como unos cuatro y había dos que me volvían loca, pero no terminaba de sentir eso que sale en las películas. Ya sé, soy súper ridícula han de saber, pero quería tener esa sensación de llorar, felicidad y todo lo demás. Decidimos dejarlo ahí y saliendo recordé que había otra tienda de vestidos a un par de calles, nos fuimos directo para allá, traíamos toda la adrenalina y emoción de la situación  así que no lo dudamos ni un segundo.

tienda

Afortunadamente tampoco habían más clientes que nosotras, las chicas una adoración, nos metimos a un salón que no se veía a simple vista entrado a la tienda. Un mundo de vestidos colgados y se veían hermosos, con forme me los iba probando más ganas de salir corriendo de la tienda tenía, no me gustaban para nada. Como toda novia/mujer exigente que soy tenía mis condiciones para el vestido perfecto, condiciones que dejé súper claras desde el momento en el que entré a la tienda.

En total me probé como unos seis vestidos, ya estábamos cansadas. Recuerdo le escribía por WhatsApp a mi amiga que saliéramos corriendo de ahí. Cuando estaba por el último vestido, harta de todo, veo que traen un maniquí con un vestido ¡Hermoso! Cabe mencionar que rompía con todas mis condiciones previamente expresadas a las dependientas, todo lo que dije no quería pues este vestido lo tenía. Era como un vestido de cuento, lo vi en el maniquí y me enamoré, le dije a mi amiga que igual y mejor no me lo probaría porque de tan hermoso que se veía no quería ni imaginarme el precio. Ella me dijo “olvídate de eso y pruébatelo”, no lo pensé y me lo probé.

¡Ahhhhhhh! Error habérmelo probado, de pronto comencé a sentir todo lo que sale en las películas, no quería quitármelo me quería ir con el ya puesto y salir así a la calle, que todo mundo me viera. Nos quedamos sin palabras y no podía quitarle los ojos de encima. Además me quedaba estupendo, como si lo hubieran hecho a mi medida. No lo pensé más y dije ¡Me lo llevo, es mío!

El vestido viajó conmigo de Cancún a Madrid en avión, de Madrid a Zaragoza en tren y como ahí será la boda y ahí viven los padres de mi pareja pues hasta ahí llegó.

Llevo siete meses en España, hace un mes decidí probármelo de nuevo ya que la fecha se está acercando, nos casamos el 7de Mayo. Me lo probé y oh sorpresa, NO ME CIERRA ¿Saben que significa eso? Me muero, estoy que no me la creo, por el tipo de vestido me han dicho que no se puede ajustar o modificar, así que no me queda más que ponerme a dieta y hacer mucho ejercicio.

Comencé a hacer unos ejercicios que encontré de una chica que es vloger, ya que vea cómo van los resultados les compartiré los tips y  todo lo que he estado haciendo para lograrlo. Porque no hay de otra, no pienso gastar en otro vestido que ya mucho gasto ha sido y me rehúso a la idea de usar otro, es mi boda y quiero usar MI vestido.

¡¡¡Tengo un mes para que me cierre el vestido!!! Haré todo lo que pueda y con todas las ganas y esfuerzo posible para lograrlo, ya les contaré….

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